En abril de 2014 nacía Fíltrala (filtrala.org), una herramienta web que consiste en un buzón seguro en el que cualquier persona puede depositar documentación que considere que la sociedad deba conocer, y hacer que esta llegue a periodistas sin dejar rastro, de manera anónima y segura.

Fíltrala es un proyecto de la Associated Whistlebowing Press (AWP), una organización sin ánimo de lucro con sede en Bélgica -que tiene uno de los marcos legales que más protegen a las fuentes de información- y dedicada a promocionar la transparencia de los asuntos públicos a través de las filtraciones anónimas. Fíltrala forma parte de una red de plataformas operadas por la AWP, con sedes locales en Islandia, Ecuador y México.

Desde su lanzamiento, Fíltrala colabora con distintos medios: eldiario.es, La Marea, Diagonal y la revista Mongolia. Recientemente se han incorporado dos medios más: Critic y La Directa. Todos medios reciben una copia de cualquier material enviado al buzón y son los encargados de investigar el material llegado y decidir si lo publican y cómo lo hacen. En este proceso, la AWP también recibe una copia de los materiales enviados, pero respeta siempre la libertad editorial de los medios, limitándose a apoyar en procesos de publicación, redacción y difusión.

En este año y medio hemos publicado informes secretos sobre el ‘fracking’ que el Ministerio del Ambiente mantenía ocultos. Hemos revelado la propuesta de la UE en relación a servicios públicos e inversión a Estados Unidos en el marco de las negociaciones del llamado TTIP, así como los entresijos de las negociaciones al más alto nivel para el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Ecuador.

Hemos mostrado al público irregularidades en la venta de la Lotería Nacional en Andorra, e irregularidades varias en la Comunidad de Madrid en temas tan diversos como la cesión de la gestión de edificios municipales sin las correspondientes sin las correspondientes licencia, la publicación antes de tiempo de exámenes de una oposición pública o la existencia de listas negras en el CSIC en su sistema de contratación. Otras publicaciones han versado sobre concesiones públicas millonarias a empresas en quiebra como Marina d’Or o Kurata systems.

También hemos sacado a la luz las cuentas de la candidatura olímpica de Madrid 2012, el sumario de ‘La Púnica’, una de las tramas de corrupción más importantes de la democracia o la falsificación en los índices de contaminación que el grupo químico Ercros facilitaba a la Junta de Andalucía.

Gracias a la ayuda de docenas de fuentes anónimas, Fíltrala se ha consolidado como una herramienta imprescindible para crear una democracia transparente y saludable.

Esto es lo que somos hoy, pero, ¿qué queremos ser?

A pesar de haber tenido éxito en esta primera etapa (como muestran las publicaciones basadas en información provista por Fíltrala), todavía no estamos satisfechos. Nuestros objetivos son elevados: pretendemos seguir trabajando duro e innovando para construir nuevas formas de participación ciudadana que fortalezcan la democracia y construyan una sociedad más democrática desde la transparencia y la lucha contra la corrupción.

Para ello, hemos ampliado la plantilla de trabajadores. Hemos renovado nuestra web y nuestros servidores. Para hacer la página más accesible al usuario, ofrecemos ahora además un segundo tipo de envío de materiales seguro pero no anónimo.

En Fíltrala ya estamos trabajando en ampliar nuestra red de colaboradores. Estamos cerrando acuerdos de colaboración con otras entidades de la sociedad civil dedicadas a la transparencia, libertad de información, buen gobierno o consumo, entre otras.

Además de medios de comunicación queremos ofrecer la oportunidad de enviar materiales a alguna de estas organizaciones.

Vamos a mejorar la comunicación y colaboración con otras plataformas de filtración en todo el mundo, y vamos a promover la creación de nuevas en lugares donde haga más falta.

Queremos también hacer del fenómeno de las filtraciones (whistleblowing) un tema en la agenda social y política española. Vamos a contactar con organizaciones y partidos para intentar reconocer esta labor y protegerla específicamente, como se hace ya en numerosas democracias. Creemos que nuestras fuentes son héroes silenciosos que deben ser protegidos, tanto a nivel legal como por la opinión pública. Gracias a ellas y ellos podemos progresar hacia una democracia más saludable y justa. No nos detendremos hasta tener legislación integral redactada para protegerlos.

Resumiendo, ¿en qué se va a convertir Fíltrala? En lo que tu quieras. Dependemos de la ciudadanía para que envíe informaciones y también para la sostenibilidad de la plataforma. Si te parece importante lo que hacemos y puedes permitírtelo, dona algo para hacer nuestro servicio sostenible.

La verdad es un derecho humano.

#Fíltrala.